Cafeterías universitarias, ¿las nuevas bibliotecas?

Las últimas encuestas confirman nuestras sospechas, los estudiantes universitarios pasan más horas en la cafetería que en la biblioteca, pero no se confundan, su asiduidad a las cafeterías se debe a razones menos lúdicas de lo que parece, y es que ahora, señoras y señores, los estudiantes utilizan la cafetería para estudiar, tanto la del propio centro como las que están situadas en las proximidades del campus. Los universitarios recurren a la cafetería de la facultad o en las inmediaciones para estudiar y la mayoría de los estudiantes encuestados insisten en lo mismo, la cafetería les permite una libertad de movimiento y comunicativa que no permite la biblioteca, sobre todo cuando se trata de trabajar en grupo.

Yo soy profesora universitaria y la verdad es que, igual que los alumnos, paso mucho tiempo en la cafetería, y tienen razón, se trabaja bien. La de nuestra facultad en concreto al acaban de reformar, y ahora es mucho más funcional y cómoda. A mí siempre me había parecido que requería algunas mejoras, más espacios acondicionados para poder trabajar con ordenador, un mobiliario más colorido o una mayor iluminación. Y parece que el dueño pensaba lo mismo porque le ha dado un giro tremendo a la decoración y la ha convertido en un espacio ideal tanto para el estudio como para charlar con los amigos, creando dos espacios, uno de ellos más orientado al trabajo académico donde ha instalado una pequeña biblioteca con libros cedidos por el alumnado, y el tema de la iluminación también ha mejorado extraordinariamente. “Ahora sí que da gusto estudiar”, comentan estos días en la facultad, aunque bueno, habrá que esperar los resultados de los exámenes a ver si es verdad que han estudiado tan a gusto…

Una de las cosas que más me llamó la atención de la nueva decoración es la originalidad del nuevo mobiliario, que procede en su mayoría de la fábrica de sillas, mesas y taburetes de madera Sillas J. Valls. S.L, una empresa con más de 65 años de experiencia en el diseño, fabricación y venta de mobiliario para hostelería, hogares y colectividades, todo un referente en el sector, y que cuenta con un amplio catálogo de sillas de madera, mesas y taburetes con más de 200 modelos en stock, con todos los estilos y con todos los detalles de acabado que se deseen y clases de asiento, respaldos, patas y travesaños, tanto en madera como en metal de acero inoxidable. Han elegido estilos diferentes para delimitar bien los dos espacios en los que queda dividido el local, así en la zona destinada al estudio han puesto una decoración moderna y vanguardista y en la parte orientada a su uso lúdico y recreativo han mantenido un estilo más clásico y tradicional.

Cómo hacer de la cafetería universitaria un lugar atractivo y práctico para los estudiantes

Decorar una cafetería universitaria de una manera original y atrayente es muy fácil, sólo requiere un poco de imaginación. Vamos a ver algunas ideas:

Es fundamental que intentes crear tu propio estilo, tu marca, tu sello de identidad. Se original y piensa que tipo de escenario sería el más adecuado. Puedes elegir diferentes temas, la ciencia, las letras, el arte, la tecnología, etc…

En cuanto al mobiliario, lo más importante son las mesas y las sillas. Éstas han de ser cómodas y coloridas, distribuidas de forma que permitan el libre tránsito de clientes. Colocaremos 4 por mesa, pero siempre tener más a mano para los posibles grupos. Se deben instalar enchufes próximos a las mesas, de forma que los estudiantes puedan trabajar con su ordenador sin ningún problema.

Sería perfecto colocar unos cuantos puffs repartidos por el establecimiento, de esta forma los estudiantes podrían sentarse cómodamente a leer mientras disfrutan de una buena bebida o de un sándwich vegetal.

Las paredes pueden decorarse con citas de grandes pensadores, láminas de artistas famosos o posters de películas clásicas, o también información relacionada con la salud y el deporte, buenos hábitos de vida o dietas alimenticias.

Una buena opción es colocar una pequeña biblioteca, unas estanterías con unos cuantos libros, cómics o revistas de interés, así como folletos informativos acerca de las diferentes actividades culturales programadas.

Por último, elige colores claros que aporten un ambiente fresco al establecimiento.