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Las reformas de fontanería son de las más comunes que se realizan en una casa.

Reforma de fotanería

Aunque no lo creamos, las reformas de fontanería son de las más comunes que se realizan en una casa. Hacer una reforma en el baño o en la cocina suele traer aparejadas alteraciones en los conductos del agua. Lo mismo sucede cuando instalamos una calefacción con un circuito de agua calentado por una caldera. Vamos a hablar de algunos aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de efectuar reformas en la instalación de fontanería.

Los técnicos de reformas integrales en Alcorcón de El Baúl, una empresa de decoración y reformas de Móstoles (Madrid), señalan que una instalación defectuosa de fontanería puede acarrear, a la larga, pérdidas de agua y humedades en la vivienda. Así como frecuentes atascos en desagües y cañerías.

Aunque no nos planteemos a priori tocar la instalación de agua, el simple hecho de ampliar la cocina y colocar el fregadero en otra parte, ya implica una reforma de fontanería.

Lo mismo sucede en el baño Un cambio en la disposición del cuarto de baño lleva consigo una alteración del circuito de suministro y evacuación de aguas.

Las instalaciones de fontanería requieren un mantenimiento y terminan deteriorándose con el tiempo. Por eso, si vamos a hacer una reforma integral de una vivienda con más de 15 años de antigüedad, no nos viene mal que un técnico eche un vistazo al estado de las tuberías y resuelva los problemas que haya descubierto en la inspección. Así evitaremos un posible agravamiento de los mismos, cuya reparación nos saldrá más costosa.

Por último, la sustitución de un calentador de agua por una caldera estanca, que a la vez de calentar el agua, regule la calefacción, es una acción delicada que requiere la intervención de un fontanero. En la caldera van a entrar en contacto el circuito de agua, el de gas natural y la instalación eléctrica. En Cataluña esta acción suele ser revisada por los lampistas. Profesionales que se encargan del mantenimiento y reparación de las instalaciones eléctricas y fontanería.

Estas son algunas cuestiones que debemos tener en cuenta en las reformas de fontanería:

Posibles riesgos.

Un artículo publicado en el periódico local digital Cuenca News señala que las principales averías de fontanería que suelen aparecer en una casa son los atascos y las fugas de agua. Ambos están relacionados con la forma en la que está hecha la instalación de fontanería.

Algunas de las principales causas en la aparición de fugas de agua son errores en la construcción o renovación de la red de cañerías. Una soldadura deficiente de las tuberías de cobre o una conexión de tuberías de PVC mal sellada pueden generar grietas que provocarán fugas.

Otro de los errores comunes a la hora de instalar tuberías de PVC es no tener en cuenta el espacio suficiente atendiendo a la contracción o expansión del material debido a los cambios de temperatura. Si las tuberías no tiene espacio para expandirse, terminarán deformándose y agrietándose dando lugar a pérdidas.

Las deficiencias en las instalaciones de fontanería provocan humedades y malos olores. Esto puede hacer que la casa se vuelva insalubre y provoque infecciones bacterianas y enfermedades respiratorias en sus habitantes. No es necesario que se produzca una rotura de tubería para revisar la red de fontanería. Una rotura se detecta rápidamente. Provoca un vertido abundante de agua que puede dar lugar a goteras. El problema radica cuando hay fugas pequeñas. Por poca agua que pierda una junta de tubería, ese pequeño goteo suele ir filtrándose entre las estructuras internas del edificio. Acumulándose en charcos interiores que con el tiempo se traspasan a los techos y paredes de las habitaciones provocando humedades.

Tal es el recorrido que sigue el agua perdida, que la avería con frecuencia suele estar apartada del foco de humedad. Por ejemplo, podemos tener humedades en una cocina ubicada en la planta baja y que el origen de la fuga se encuentre en un empalme de tuberías de la segunda planta.

Materiales de las tuberías.

Otros de los aspectos a los que debemos prestar atención a la hora de hacer una reforma de fontanería es el material de las tuberías. El blog de Consumer, de la cadena de supermercados Eroski, indica que en España se suelen utilizar tres tipos de tuberías diferentes:

  • Tuberías de cobre.

El cobre es un material económico, ligero y maleable que permite su curvado en frío. Por sus características físicas tiene una alta resistencia al fuego, a las altas temperaturas y a la fuerte presión de agua. Está especialmente indicado para la conducción de agua caliente, aunque también se utiliza con el agua fría. Se emplea con frecuencia en instalaciones de agua, gas y calefacción.

Según el C.E.D.I.C. (Centro Español de Información sobre el Cobre) este metal no sufre corrosión, ni pierde propiedades con el paso del tiempo. Ni siquiera cuando se ha reciclado.

No vierte residuos en el agua. El interior de la tubería es completamente liso. Por otro lado, es un material 100% reciclable.

Hay quien piensa que las tuberías de cobre están prohibidas. Nada más lejos de la realidad. Son junto al PVC el material más utilizado en fontanería. Las que sí pasaron a ser prohibidas por ley son las antiguas tuberías de plomo. Ya que se demostró que con el tiempo, el plomo dejaba residuos nocivos en el agua.

  • Tuberías de PVC.

El PVC es uno de los materiales más utilizados en la fontanería moderna. Se debe a que es flexible, ligero y que se trata de uno de los materiales más aislantes que existen. Una de las ventajas que presenta el PVC es que se puede cortar a medida con facilidad y que para encajar las tuberías no necesitamos soldarlas. Se empalman a presión por medio de bocas de PVC, que posteriormente se sellan con una resina.

Aunque el PVC es un derivado del petróleo, se puede reciclar al 100%, infinitas veces, sin que llegue a perder sus propiedades. Para reciclar PVC se necesita menos energía que para fabricar nuevo.

Si bien el PVC es resistente a fuego, el paso de agua caliente por su interior tiende a deformarlo. Por lo que el PVC se suele utilizar más para agua fría. Otro aspecto que hay que tener en cuenta es que se expande y contrae ligeramente en función de la temperatura ambiente, pero sin llegar a poner riesgo las juntas.

  • Tuberías de acero inoxidable.

El acero inoxidable es un material perfecto para una instalación de fontanería. No se oxida con el paso del agua y es resistente a la erosión del entorno. El problema radica en que es un material más caro que los que hemos visto antes. Es frecuente usarlo en redes de fontanería de edificios cercanos al mar o en los conductos de agua de los barcos, debido a que resiste la corrosión marina.

Otros materiales que se utilizan en las cañerías de fontanería son el zinc y la resina epoxi. Si bien, por regla general, las cañerías de suministro de agua suelen ser de cobre y las de evacuación de PVC.

Consejos para reformas de fontanería.

Antes de iniciar cualquier reforma de fontanería es conveniente partir de una serie de premisas:

  1. Realizar una inspección previa. Si vamos a efectuar una reforma integral de la casa, es recomendable realizar una inspección de toda la red de fontanería para asegurarnos de que todo está bien y que no puede aparecer ningún problema en el futuro. El hándicap de la red de fontanería es que no está a la vista, por tanto, no somos conscientes de su estado hasta que no se producen averías. Si vamos a hacer una reforma en el baño o en la cocina, en la que probablemente vayamos a tocar la red de agua, sería interesante asegurarnos de que la instalación de fontanería de toda la casa se halla en perfectas condiciones.
  2. Contratar personal cualificado. Para realizar según que reformas, en teoría, un paleta podría acometerlas sin problemas. Es por ejemplo instalar un sanitario nuevo en el baño o incluso trasladar unos metros el fregadero de la cocina. Puede ser que por ahorrarnos algo de tiempo o dinero, no recurramos a un fontanero. En cuanto tengamos la oportunidad estaría bien que el trabajo lo supervisara un profesional. No porque desconfiemos del albañil, sino porque no es su especialidad y cualquier error, con el tiempo, tiene sus consecuencias. Si vamos a contratar a una empresa de reformas para realizar las obras, debemos asegurarnos de que trabajan con un equipo de fontaneros solvente.
  3. Participa en la elección de los materiales. Si bien el material lo va a elegir o te lo va a proponer el profesional, atendiendo a diferentes criterios como el uso de la instalación, las características del edificio y el presupuesto de la reforma, es bueno que te explique el porqué de ese material y los pros y contras que tengan esas tuberías. Es una forma de estar prevenido.

Las reformas de fontanería no es un aspecto al que le prestemos mucha atención a no ser que tengamos problemas evidentes, pero, desde luego, es un elemento importante que no debemos subestimar.

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