Paredes y decoración: Un mundo de posibilidades

Pintar las paredes de casa es un asunto delicado. La importancia de las paredes dentro del escenario decorativo del hogar hace conveniente dejar la tarea en las manos expertas y profesionales de compañías especializadas como la barcelonesa Mi pintor, cuyos empleados, además de ofrecer unos resultados de excelente calidad, también pueden actuar como consejeros gracias a sus amplios conocimientos acerca de los estilos y las técnicas más adecuadas para las necesidades de cada ambiente, de cada casa o de cada cliente.

Ahí está por ejemplo las diferentes opciones que aportan el papel pintado, el microcemento o los estucos. El papel pintado, que ha experimentado una importante revitalización en la moda del hogar de los últimos años, destaca por la versatilidad de su estilo y por la resistencia que ofrece. “Por sencillo que sea, la resistencia del papel pintado siempre es superior a la pintura estándar que se suele utilizar habitualmente”, indican desde Mi pintor. Por su parte, esta técnica arroja un variopinto abanico de posibilidades decorativas, con gusto clásico, moderno, retro, atrevido,… Su catálogo abarca desde los papeles estampados tradicionales, de múltiples formas y colores, hasta la imitación de materiales como pieles, maderas, piedra, telas,… Si lo desea, uno puede forrar su cuarto de tela vaquera. Asimismo, el papel pintado incluye tendencias tan actuales como los papeles fotográficos impresos o fotomurales y los vinilos, que siempre aportan un toque muy personal a la sala debido a sus frecuentes guiños a la cultura popular.

Por su parte, el microcemento goza de un gran aprecio entre los interioristas. “Sus propiedades lo confieren de un material único, de  increíble adherencia sobre cualquier soporte, ofreciendo unos acabados de extraordinaria dureza y belleza, aplicable en cualquier color”, aseguran desde la firma catalana, avalada por sus numerosos años de aplicación de este material.

Más tradicional, aunque con idéntica presencia en la decoración contemporánea, es el estuco, empleado desde el comienzo de la civilización por la sencillez de su composición –la cal- y por su fácil manipulación a la hora de crear hermosas figuras decorativas. Si el mortero o estuco de cal fue bueno para decorar la cúpula de la Capilla Sixtina, también será bueno para cualquier domicilio particular que aspire a tener un alto grado de refinamiento estético.

En cuanto a las pinturas, cabe destacar dos grandes grupos de este material, como son las pinturas al agua (látex) y las pinturas al aceite (esmaltes), que a su vez se pueden segmentar en función del tipo de acabado, donde están las brillantes, las mates (de brillo ausente) y las santinadas (de brillo intermedio). Las pinturas de látex pueden destinarse al interior, al exterior y a los cielos rasos. Cabe mencionar la elasticidad, resistencia y adherencia de este material, lo que le convierte en indicado para cubrir paredes exteriores, tanto en revoques como en hormigones. La porosidad de las pinturas de látex evita además la aparición de hongos, una propiedad muy apreciada para cielos rasos de estancias como el cuarto de baño, donde impera un elevado nivel de humedad. Aparte de la mayor duración de la pintura al paso del tiempo, las pinturas al agua se diferencian de las pinturas al aceite o esmaltes en que su disolución y limpieza se realiza con agua y aguarrás, respectivamente.

Respecto a las tipologías de pintura según el brillo, las pinturas satinadas ocupan la cabeza de la clasificación en cuanto al precio. El motivo es la calidad de su acabado, sedoso y agradable a la vista y al tacto, al mismo tiempo que fácil de limpiar. En el aspecto negativo, es necesario señalar que las pinturas satinadas tienden a subrayar las imperfecciones existentes en la superficie de la pared, por lo que su aplicación exige una concienzuda preparación previa del muro, preferentemente nuevo o en un óptimo estado de conservación. La gran velocidad de su secado hace que esté contraindicado pintar con este tipo de material en los días húmedos o calurosos.

Las pinturas mate, disponibles como la anterior en látex y esmalte, presentan en cambio un menor precio en el mercado y se adaptan mejor a las imperfecciones de las paredes viejas e irregulares, por lo que su aplicación es más directa y sencilla, más favorable para aquellos consumidores que no quieran recurrir a mano de obra profesional. Se suele emplear para recubrir paredes, yesos y revoques en el caso de las pinturas mate de látex y aberturas, maderas y metales en los esmaltes. En el debe cuentan con que no es tan lavable como las pinturas satinadas y que su resistencia al roce también es inferior.

Por último, las pinturas brillantes solo pertenecen al grupo de las pinturas al aceite o esmaltes, por lo que su aplicación se restringe a aberturas, maderas y metales, si bien han encontrado cierto hueco en las paredes de lugares públicos como colegios u hospitales. Como se colige de este hecho, su funcionalidad -basada en la capacidad de resistencia y en su admisión del lavado-, prima sobre el terreno decorativo.

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