En muchas ocasiones, se abren clínicas dentales y no se sabe cómo acondicionarlas. Otras veces, aunque se cuenta con un centro odontológico, se desea mejorar la imagen. Todas son opciones que se abren cuando hay que reformar la clínica dental. Por este motivo, hemos querido dar una serie de útiles consejos en este sentido.
Vamos con ellos:
Definición de la distribución
Antes de que se produzca la reforma, lo mejor es valorar de qué forma se quiere distribuir la clínica dental. Como nos comentan los profesionales de Mesiodens, es necesario tener claras las partes con las que debe contar la clínica: hablamos de la sala de espera, la recepción y los gabinetes. En este sentido, un centro de este tipo deberá contar con su despacho de dirección, sala de rayos X, almacén, una sala de esterilización y también sala de comprensión. Dichas estancias deberán estar sí o sí en tu clínica.
Asegurarse de contar con todos los permisos necesarios
Cuando se reforma una clínica dental, se hace preciso tener una licencia de obra, Hablamos de un permiso que se va a solicitar al ayuntamiento y en él se incluirá un proyecto en el que se va a tener en cuenta la normativa vigente cuando se habla de aislamiento acústico, ventilación, protección contra incendios, instalación eléctrica, sala de rayos X y también una zona de residuos. Eso sí, la mejor de las opciones es tener la ayuda de un profesional que se encargue de estudiar la situación y poder llevar a cabo esta clase de gestiones.
Elige carpintería y materiales
Piensa que los suelos, rodapiés o puertas, todos deberán estar en completa armonía. Todo esto hace que tanto la selección de los materiales como los acabados sean algo fundamental. No solo son los gustos personales, también es vital focalizarse en los pacientes. Si se quiere ofrecerles una experiencia grata, habrá que pensar en ellos. De la misma forma debemos atender a la funcionalidad. Se tiene que optar siempre por materiales de buena calidad que vayan a ser duraderos y resistentes.
Selección del mobiliario
Lo mismo que ocurre con los materiales y la carpintería; cuando se elige un mobiliario hay que pensar bien en el confort de los pacientes. No solo está el diseño, debemos tener claro que los muebles deben ser cómodos y funcionales. Este es de los elementos más importantes que hay en el interiorismo de la clínica, motivo por el cual se debe cuidar lo máximo posible dicha parte.
Piensa en la iluminación
La iluminación tiene un papel vital cuando se trata de crear un espacio acogedor en el que estén a gusto los pacientes. Esto hace que se deba tener en cuenta tanto la luz artificial como la natural de cara a elegir la que sea más adecuada en cada habitación. Con frecuencia, la iluminación cálida se destina a la recepción o la sala de espera, mientras que la luz fría se elige más para los gabinetes.
Rodearse de los mejores profesionales
Esta es la última recomendación y lo cierto es que es la que tiene más importancia. No olvidemos que para que se haga un proyecto de reforma integral de la clínica es vital que tengas un equipo que te vaya a dar un buen asesoramiento y los mejores servicios para que crees la clínica de tus sueños. Por este motivo, lo mejor es que apuestes por profesionales de lo más especializados, que serán los que te indiquen toda la información necesaria para que no tengas sorpresas o contratiempos. Lo ideal es que tengas una empresa de confianza que sea con la que trabajes codo con codo y te asesore para que luego lleve a la realidad ese diseño de tu clínica dental de tal forma que responda a las necesidades actuales.
Sí que es cierto que vivimos tiempos en los que las clínicas dentales están sometidas a infinidad de cambios, siempre para dar respuestas a las necesidades que tienen los pacientes en la actualidad. Todos, en mayor o menor medida, somos conscientes de que las clínicas dentales ahora demandan más tecnología y un trato más amable con el cliente, tanto en la atención que se proporciona como en los propios tratamientos, algo que siempre hay que valorar. La competencia es importante y quedarse descolgado en este aspecto puede suponer ser menos competitivo, lo que al final puede hacer que desciendan los ingresos o, en los casos más graves, que el negocio termine desapareciendo. Por todo ello, lo mejor es confiar en profesionales con buena reputación y que sean garantía de resultados, puesto que así te evitarás más incertidumbres.


