La reforma y rehabilitación de edificios, clave en el impulso turístico de Matalascañas
Hay una realidad que es evidente en cualquier parte del mundo: los edificios también envejecen, al igual que lo hacen las personas. Es algo que tiene sentido. El aire, la lluvia, el impacto de la luz del Sol y otra serie de cuestiones hace que este tipo de construcciones vaya perdiendo fuerza e imagen, lo que hace necesario que exista una reforma en algún punto concreto de su existencia. En el caso de que esto no se lleve a cabo, la verdad es que tenemos un problema de calado y que tenemos que resolver a la máxima brevedad posible.