Piscinas cubiertas y natación en invierno

No todos podemos tener piscina, eso es verdad, y mucho menos si hablamos de una piscina privada para la familia en una casa de campo o en una vivienda unifamiliar, pero cada vez son más los que tienen la posibilidad de disfrutar de una piscina comunitaria en la urbanización en la que residen y eso, a la larga, son muchos beneficios si sabemos cómo disfrutar de ella.

Cuando pensamos en la piscina, tendemos a hacerlo imaginando un sol de agosto brillante y niños jugando en el interior, pero ¿y si no tuviera por qué ser solo así? Ya son muchas las comunidades de vecinos que han optado por solicitarnos presupuesto para instalar una cubierta de piscina que dé la posibilidad, a quien la quiera tomar, de utilizar la piscina durante todo el año.

En algunos casos, se solicita también una renovación de la misma para instalar motores térmicos y transformarla en una piscina climatizada, pero esto suele hacerse más en viviendas unifamiliares ya que el coste es muy elevado y no toda la comunidad está de acuerdo en este punto. Pero cubrir una piscina puede significar que, los que no sean extremadamente frioleros, puedan utilizarla durante los 365 días del año, y esto es un caramelo muy jugoso para todos.

Algunas de las mejores empresas para este cometido son Pipor y Cupoola, nosotros solo trabajamos con ellos por los resultados y acabados que ofrecen, aunque he de reconocer que hay otras empresas de las que hemos oído hablar y que, supuestamente, también ofrecen fantásticos resultados. Por ahora, nosotros, seguiremos siendo fieles a lo que ya conocemos.

Puede parecer un lujo, vivir en una comunidad que tenga piscina cubierta, pero en realidad no lo es tanto cuando hablamos de muchos vecinos haciendo una derrama de no más de 100 euros para poder conseguirla. De hecho, en nuestras últimas reformas, directamente estamos ofreciendo esa posibilidad sin que nos la pidan y son muchos los que optan por el sí.

Beneficios de la natación en invierno

Por regla general, el tema niños jugando y saltando como locos desde el borde de la piscina es algo que se consigue evitar en invierno, por lo que son los adultos los que suelen disfrutar más de esta ventaja y, por ende, relajarse o practicar natación e incluso algún tipo de actividad deportiva acuática como aquagym. Pero ¿qué beneficios tiene la natación en invierno?

  • Mejora la circulación y evita enfermedades cardíacas: al activar la circulación de nuestro cuerpo, mejora el riego sanguíneo y esto nos ayuda a fortalecer nuestro corazón y el estado de nuestras arterias. Todo esto, unido a una buena alimentación, puede ayudarnos a evitar padecer enfermedades cardíacas.
  • Entrena todo nuestro cuerpo: hay deportes que, a pesar de ser practicados por todo nuestro cuerpo, centran sus esfuerzos en el tren inferior o superior por lo que no consiguen darnos una actividad completa. Estos deportes pueden ser fútbol, running, boxeo, etc. No obstante, en la natación se ve implicado todo el cuerpo, es un deporte muy completo que tonifica todos los músculos de manera sencilla.
  • Mejora y protege nuestras articulaciones: esta actividad nos da mayor agilidad y potenciación de la movilidad articular en todo el cuerpo. Los movimientos, al realizarse dentro del agua, tienen un impacto menor y menos riesgo de lesión al tiempo que nos dan la posibilidad de ejercitar todas las articulaciones. En definitiva, la natación es un ejercicio que nos ayudará a mantener nuestras articulaciones más fuertes y jóvenes.
  • Aumento en la quema de calorías: al poner en funcionamientos muchos músculos del cuerpo a la vez, desempeñamos un trabajo bastante elevado aunque no nos lo parezca. Debido a ello, la quema de calorías resultante de la práctica de este deporte es mayor que en otros, tanto por el movimiento como por la resistencia del agua y la fuerza que hacemos para solventar ese problema y avanzar.
  • Mejora la capacidad pulmonar: tanto si padeces alergia como asma o prácticamente cualquier enfermedad pulmonar, este ejercicio nos vendrá que ni pintado para aumentar nuestra capacidad y mejorar los síntomas de dicha enfermedad. Practicarlo poco a poco hace que nuestra resistencia aumente a la vez que lo hace nuestra capacidad pulmonar.

Dicho esto… ¿apostarías por una cubierta en la piscina de tu urbanización?