España se encuentra entre los 5 primeros países del mundo en cuanto a número de turistas recibidos al año y respecto a los ingresos generados por esta actividad. Para mantener esta posición, el sector requiere profesionales de alta calidad.
El año 2024 se alcanzó un hito histórico. A nuestro país llegaron 93,8 millones de turistas internacionales. España, a día de hoy, genera más ingresos por turista de lo que recoge Francia, uno de nuestros competidores más cercanos. En concreto, un turista extranjero se deja 1.080 € en nuestro país, frente a los 712 € que gasta en el país galo. Y eso que los precios en Francia son más altos.
En el 2024, el turismo representó el 15,6% del PIB nacional. Para el 2025 se espera que supere el 16%. El turismo facturó el año pasado 126.282 millones de euros, procedentes de los visitantes extranjeros y 89.200 millones del turismo nacional.
Respecto a los destinos estrella, Barcelona es la tercera ciudad más visitada de Europa, solo por detrás de París y Londres. Madrid es la séptima, recibiendo más de 10 millones de visitantes extranjeros al año. Otras de las ciudades más visitadas son Sevilla, Palma de Mallorca, Benidorm y Las Palmas de Gran Canaria.
España es un referente internacional para el turismo, ya no solo por nuestro sol, nuestra cultura y nuestra idiosincrasia (somos un país acogedor que le da valor al disfrute), sino porque disponemos de una industria turística consolidada. En nuestro país el turista recibe un servicio exquisito, que ya no solo hace disfruten de su estancia, sino que se planteen volver.
Para mantener este estándar de excelencia, el sector turístico exige profesionales altamente cualificados. Poco tienen que ver los trabajadores del turismo hoy en día, con los que había en los años 60, cuando nuestro país se abrió al turismo internacional.
Segunda potencia mundial.
Pocas líneas de negocio, dice el economista José Ramón Riera en el periódico El Debate, podemos encontrar en las que afirmar que España es el segundo país del mundo. Lo somos en el turismo, al menos en cuanto a llegada de visitantes internacionales. Solo estamos superados por Estados Unidos.
Para alcanzar esta posición ha habido un trabajo arduo de décadas. En las que se ha invertido una cantidad ingente de millones y recursos, tanto por parte del Estado y las Administraciones Públicas, como por el sector privado.
A estas alturas de la historia es simplista pensar que un país se convierte en una potencia turística por sus atractivos naturales. Quizás el Caribe sea más atractivo que España, pero España recibe más turistas que el Caribe.
En esta escalada del sector turístico han influido las infraestructuras (aeropuertos, carreteras), la calidad y diversidad de los alojamientos, la seguridad en el país, la oferta de ocio, la promoción y, por supuesto, la preparación de los trabajadores. Factores, algunos de ellos, que no parecen relacionados con el turismo, pero que lo están.
Más aún, para que España conserve su estatus, debe ampliar la inversión, según señala José Ramón Riera.
Los profesionales más demandados por el sector turístico.
Para que nos hagamos una idea, estos son los profesionales que más demanda el sector turístico en nuestro país:
- Camareros. Este es el puesto de trabajo donde más ofertas de empleo hay cada año, y las que más cuesta cubrirlas. En los camareros hoy en día, además de la experiencia, se exige muchas veces el conocimiento de idiomas y habilidades básicas de comunicación.
- Personal de cocina. Aquí se incluyen desde chefs, ayudantes de cocina y hasta friegaplatos.
- Camarera de habitaciones. Con diferencia, este es el puesto de trabajo más demandado por los hoteles y cadenas de alojamiento turístico.
- Animador turístico. La gestión de las actividades de recreo se ha convertido en un nicho fructífero que se ha desarrollado alrededor del turismo. Para ello se demandan profesionales cualificados que conozcan las disciplinas que van a impartir y que se encarguen de todo lo relacionado con la atención a los turistas que participan en las actividades.
- Directores de hotel. Aunque este es un puesto donde hay menos ofertas de trabajo, es uno de los más apreciados. Cualquier hotel busca personal directivo que sea capaz de gestionar todo el enramado que está detrás de estos establecimientos.
Las habilidades más solicitadas.
Trabajar en el sector turístico ya no solo exige disponer de la titulación adecuada o tener experiencia. Los empresarios buscan trabajadores con un perfil concreto. Estas son las habilidades más exigidas.
- Dominio de varios idiomas extranjeros. En estos momentos, para trabajar en turismo, en cualquier puesto de trabajo cara al público, el inglés es básico, pero además se valora hablar francés, alemán o italiano. El objetivo es atender al turista en su propio idioma.
- Habilidades comunicativas. Se espera que el trabajador tenga capacidad para escuchar y resolver las necesidades y quejas que le planteen los turistas con amabilidad y profesionalidad. La “atención personalizada” es una de las principales características del turismo actual.
- Trabajo en equipo. La mayoría de las tareas turísticas requieren coordinación entre distintos departamentos (recepción, cocina, limpieza, animación, guías turísticos, etc.). Saber trabajar en equipo es fundamental.
- Gestión del estrés. En temporada alta, los ritmos de trabajo son intensos y con imprevistos frecuentes. Saber adaptarse a los cambios y horarios, y trabajar bajo presión es esencial en este sector.
- Competencias digitales. Hoy casi todo está informatizado. Desde los sistemas de reservas hasta la programación de las actividades. Saber manejarse con la informática y la tecnología es básico para prestar el servicio.
- Empatía e inteligencia emocional. Comprender y anticiparse a las emociones del cliente y ofrecer un servicio cercano son habilidades bastante valoradas para trabajar en el sector.
Dónde formarse.
Debido a la relevancia que ha alcanzado el sector turístico, es normal que todas las universidades (públicas o privadas) tengan escuelas de turismo. Donde se imparte una diplomatura que te permite postular a puestos como el de director de hotel u operador turístico. También es habitual que los institutos de Formación Profesional impartan módulos relacionados con el sector. Se han hecho populares, en este sentido, las escuelas de cocina.
Sin embargo, como sucede con otras carreras, no tiene el mismo valor obtener la titulación en un centro formativo que en otro. Este es un aspecto al que están prestando cada vez más atención los empresarios del sector. Sobre todo para cubrir los puestos con mayor responsabilidad.
Esto está haciendo que las Escuelas de Turismo estén impartiendo una formación más cualificada, incluso una vez obtenido el título. Como La Escola Formatic de Barcelona, una escuela universitaria con 50 años de experiencia en la formación de profesionales del turismo, que tienen un programa de seguimiento para sus alumnos, una vez terminada la formación. Algo que les permite a los exalumnos, recibir cursos de reciclaje y perfeccionamiento adaptados a las exigencias del sector.
Este es uno de los servicios extra que encontramos hoy en facultades e institutos del sector y que es recomendable que evalúe el estudiante antes de matricularse en un centro.
Retos del sector turístico.
A pesar de nuestra excelente posición, la web Caixabank Research afirma que el sector turístico nacional debe afrontar de manera inmediata toda una serie de retos para continuar siendo atractivo y competitivo.
Sin duda uno de ellos, tal vez el principal, es virar hacia un turismo sostenible. Estamos viendo como la masificación del turismo en determinadas ciudades, las están desnaturalizando. Convirtiendo los centros históricos y las zonas más visitadas en parques temáticos que van perdiendo su identidad. Creando problemas de convivencia con los vecinos del lugar.
Si se continúa por ahí, el turismo, que es una fuente de riqueza y que para algunos se ha convertido en la gallina de los huevos de oro, se puede volver en su contra.
La sostenibilidad también hace referencia al impacto medioambiental y a la huella de carbono que deja esta actividad. Si no se gestiona bien, puede dañar los espacios naturales y urbanos haciendo que pierdan su atractivo.
La digitalización del sector es otra de las tareas pendientes. Principalmente, en la pequeña y mediana empresa. Aparte de las grandes cadenas hoteleras y de los grandes operadores turísticos, el sector acoge a multitud de empresas más modestas que deben digitalizarse para promover sus servicios y prestar una mejor atención a los clientes.
Por otro lado, como estamos señalando en este artículo, a pesar de que el turismo es el principal motor económico en regiones como Baleares, Canarias o la Costa del Sol malagueña, por poner algunos ejemplos, el sector adolece de una escasez de personal cualificado. Un detalle que dificulta muchas veces prestar un servicio a la altura de las expectativas. Mejorar la formación de los trabajadores y profesionales es un punto clave para que el turismo en nuestro país mantenga su notoriedad.
El que España se haya convertido en una potencia turística mundial ha hecho que esta actividad deje de ser una esponja que absorbe personal sin cualificar para demandar trabajadores cada vez mejor formados. Algo que indirectamente va a repercutir en el sueldo y las condiciones de trabajo en el sector.


